Cinta: cuidados
Chlorophytum comosum

De un vistazo
- Luz
- Luz brillante e indirecta · tolera poca luz
- Riego
- Cada 5–7 días en verano, cada 10–14 días en invierno — cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos
- Humedad
- Humedad normal de casa
- Temperatura
- 10–27 °C
- Dificultad
- Fácil
- Mascotas
- No tóxica para perros y gatos
Los intervalos son valores habituales en interior. Tu luz, la maceta y la estación los cambian: comprueba siempre primero el sustrato. Toxicidad según las listas de plantas de la ASPCA.
La cinta o malamadre (Chlorophytum comosum) es fácil, crece rápido y es segura para perros y gatos. Las plantas sanas echan largos estolones con pequeños hijuelos que puedes enraizar y regalar.
Luz
La luz brillante e indirecta mantiene las rayas bien marcadas y favorece los estolones. Tolera la semisombra y la poca luz, pero ahí crece más despacio y más pálida. El sol directo fuerte puede quemar las hojas.
Riego
Riega cuando los 2–3 cm superiores estén secos: normalmente cada 5 a 7 días en verano y cada 10 a 14 días en invierno. Sus raíces gruesas almacenan agua, así que perdona algún olvido.
Sustrato y trasplante
Sirve cualquier sustrato universal. Echa raíces rápido; trasplántala en primavera cuando las raíces empujen la maceta. Una maceta algo justa favorece más hijuelos.
Humedad y temperatura
La humedad normal basta. Tolera habitaciones frescas de hasta unos 10 °C y está a gusto hasta 27 °C.
Plantas nuevas
Cuando un hijuelo tenga raíces pequeñas, apóyalo en una maceta con sustrato mientras sigue unido a la madre, o córtalo y enráizalo en agua. En pocas semanas será una planta independiente.
Problemas comunes
- Puntas marrones: el problema más habitual. Suele deberse al flúor o las sales del agua del grifo, al aire seco o al riego irregular. Usa agua filtrada o de lluvia y recorta las puntas.
- Hojas pálidas y descoloridas: demasiado sol directo o poca luz.
- No echa hijuelos: la planta aún es joven o necesita más luz.
- Base blanda: exceso de riego.
¿Es la cinta segura para las mascotas?
Sí. La cinta se considera no tóxica para perros y gatos. A los gatos les encanta mordisquearla; en grandes cantidades puede sentarles mal al estómago, pero no es venenosa.
