Aglaonema: cuidados
Aglaonema commutatum

De un vistazo
- Luz
- Luz media e indirecta · tolera poca luz
- Riego
- Cada 7–14 días en verano, cada 14–21 días en invierno — cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos
- Humedad
- Humedad normal de casa
- Temperatura
- 16–29 °C
- Dificultad
- Fácil
- Mascotas
- Tóxica para perros y gatos
Los intervalos son valores habituales en interior. Tu luz, la maceta y la estación los cambian: comprueba siempre primero el sustrato. Toxicidad según las listas de plantas de la ASPCA.
La aglaonema es una de las plantas de interior más tolerantes, con hojas estampadas en verde, plata, rosa o rojo. Soporta poca luz, aire seco y algún riego olvidado.
Luz
La luz media e indirecta va bien a la mayoría de variedades. Las verdes toleran bien la poca luz; las rosas y rojas necesitan más luz para conservar el color. Evita el sol directo.
Riego
Riega cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos: más o menos cada 1 a 2 semanas en verano y cada 2 a 3 semanas en invierno. Mejor un poco seca que encharcada.
Sustrato y trasplante
Usa un sustrato bien drenado con perlita. Crece despacio; trasplántala cada dos o tres años en primavera.
Humedad y temperatura
La humedad normal basta. Es sensible al frío: mantenla entre 16 y 29 °C y, en invierno, lejos de ventanas frías y corrientes.
Problemas comunes
- Hojas amarillas: exceso de riego o frío.
- Bordes marrones y secos: aire muy seco o daño por frío.
- Colores apagados en variedades rosas o rojas: poca luz.
- Tallos pelados: normal en plantas mayores que pierden hojas bajas; una poda estimula brotes nuevos.
¿Es la aglaonema segura para las mascotas?
No. La aglaonema contiene cristales de oxalato de calcio y es tóxica para perros y gatos: provoca irritación en la boca, babeo y vómitos.
